Hoy quiero compartir contigo el mal habito de la postergación en el  matrimonio, ¿te ha pasado? puedo asegurarte que si, ya que esta fea costumbre la hemos tenido alguna vez en la vida todos los seres humanos. El punto es saber identificar este problema que aqueja cada vez más a las relaciones conyugales en diferentes áreas como lo son: la intimidad,  la economía, la familia, en los quehaceres diarios, en fin, en cualquier cosa, este enemigo oculto amenaza nuestra vida matrimonial y familiar haciéndola tambalear y quiero enseñarte que es lo que la provoca y  que hay que hacer para evitar posponer lo que sabes debes hacer.

1) según el Dr. Wayne W Dyer hay tres frases neuróticas típicas de la persona que tiende a postergar las cosas importantes en la vida como lo es el bienestar en el matrimonio y la familia y son: quizás, deseo y espero.

Estas personas siempre están esperando y deseando que quizás algo bueno pase en su matrimonio, sobre todo cuando las cosas no están yendo muy bien. Esperan que algo pase como por arte de magia y eso jamás sucederá; puede que la situación cambie dándose una crisis de pareja, pero nunca mejorará ya que tú eres el dueño de tu destino y debes hacer que las cosas pasen. En este caso revitalizar tu matrimonio es la solución; puede ser salir a bailar, a cenar, a destinar una hora para jugar con tus hijos, etc.; hay tantas formas de inyectarle pasión a nuestra vida matrimonial y familiar que lo único que se necesita es creatividad y acción en las actividades que deben de ser importantes en una relación de pareja y familia. Jamás postergues el estar con tu cónyuge y familia con palabras como estoy cansado (a), estoy ocupado (a), etc., ya que la mayoría de veces son solo disculpas para no hacerlo.

2) La inercia, la apatía y /o la pereza en el matrimonio pueden llevar fácilmente a una separación matrimonial; conozco de primera mano varios parejas que aunque se aman, no son felices en su matrimonio y esto se debe a la falta de comunicación y confianza por alguno o ambos cónyuges.

Marta una mujer con 10 años de casada, me comentaba que no era feliz en su relación de pareja porque su esposo no sabía estimularla en la cama y difícilmente alcanzaba un orgasmo. Yo le aconsejé que hablara abiertamente con él, claro está, sin llegar a herir sus sentimientos y para eso propiciara el ambiente para poder decírselo. Le di las pautas a seguir, sin embargo Marta lo único que hacía era postergar la situación, evitando una  posible solución cuando por fin entendió que si ella no se decidía en dar el primer paso nunca resolvería su problema, dejo de posponer la situación y se lanzó; hoy día se encuentra feliz ya que pudo solucionar a las mil maravillas su dificultad y tanto ella como su esposo gozan de una extraordinaria relación de pareja ya que aprendieron a confiar el uno al otro no solo en lo que se refiere a la parte sexual sino también en todos los demás aspectos de su vida matrimonial.

¿Ven que fácil es renovar la relación de pareja cuando nos determinamos a hacer lo que tenemos que hacer y evitamos postergar las cosas que solo nos ayudan a mejorar la relación matrimonial?  Ahora es tu turno, decídete a tomar acción en cualquier área de tu matrimonio que veas que no está muy bien y construye lazos irrompibles en tu relación conyugal y familiar.