Haz  notado que regularmente sentimos una imperiosa necesidad  por prolongar muchas de las cosas que nos rodean y que hacen grata nuestra vida, todo esto soportado sobre la salud, el amor y la familia; sin embargo, consecutivamente actuamos de manera inversa a nuestras pretensiones o deseos. Así como nuestra salud se deteriora con una mala alimentación, nuestra relación de pareja se debilita con nuestras acciones, que en muchas oportunidades van en contra de lo que esa persona a la que amamos quisiera. De esta manera, con el paso del tiempo, se ve debilitada por varios factores que posibilitan esto: la monotonía, el desapego, la falta de comunicación, la pérdida del deseo sexual, entre otros comportamientos comunes que son acogidos por las personas, en general, a lo largo de sus relaciones de pareja.

Este comportamiento se presenta entonces como un proceso común por el que atraviesan las parejas; empero, cuando este fenómeno se presenta vemos con incertidumbre el futuro con esa persona y no entendemos que probablemente sea una situación que es común en el diario vivir de millones de personas por todo el mundo y pensamos que este tipo de cosas solo nos ocurren a nosotros en particular.

Las complicaciones y obstáculos en una relación son tan comunes como la influenza. Partiendo desde esta perspectiva será más fácil empezar a darle solución a todas estas circunstancias que van erosionando la relación que hemos construido con esmero durante largo tiempo. Para esto hay ciertas etapas cruciales que empezaremos a identificar a lo largo de la relación. En primera instancia se deberán tener claras varias facetas determinantes para que esa “salvación” de la  relación se haga realidad; por eso debes tener en cuenta los siguientes puntos que son cruciales para evitar una separación matrimonial y fortalecer la relación de pareja:

1.      Tener la certeza de que se quiere conservar esa relación.

2.      Empezar por aceptar a cabalidad que existe un problema.

3.      Transmitir nuestros sentimientos a aquella persona para empezar a construir lazos de comunicación más fuertes.

4.      Aceptar que todos y cada uno de nosotros estamos llenos de defectos, por lo tanto admitir los errores y falencias individuales será trascendental para el éxito de la “reconquista”.

Estos solo son los primeros pasos en la consecución de la relación soñada y ¿por qué no? Una relación que perdure por siempre.

La estructura de nuestras vidas se fundamenta sobre pequeños detalles que en conjunto la configuran, todos estos detalles se establecen sobre principios similares. Una relación sana, en este caso, se asemeja a un cuerpo sano: “aquel que ha sido tratado y llevado con respeto, responsabilidad, aprecio y todas esas cosas que garantizarán un buen vivir y aportarán enormemente a la felicidad.

Espero que tengas en cuenta estos consejos y los pongas en practica, te aliento a que lo hagas, veras como tu relación de pareja mejorara sustancialmente; si deseas puedes dejarme un comentario que yo personalmente te estaré respondiendo.