clavo
El artículo de hoy es acerca de los errores que cometemos diariamente en nuestra relación de pareja, sin darnos cuenta vamos creando hábitos nocivos que van en detrimento del  amor, respeto y confianza que debe existir en el matrimonio; por esta razón he decidido regalarles esta metáfora.

Erase una vez un joven con un terrible comportamiento, se peleaba con todo el mundo, siempre pensando que él tenía la razón, su padre al verlo quiso sabiamente ayudarlo y le entrego una bolsa llena de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia y se molestara con alguien,  sacara un clavo de la bolsa y lo clavara en la cerca del jardín, así lo hizo y el primer día  clavo 42 clavos, al día siguiente 40, al otro día 37 y así sucesivamente fue disminuyendo los clavos que incrustaba en el cercado, pasado un tiempo,  pudo reflexionar sobre el hecho de que le era más fácil controlar su mal genio que seguir colocando los clavos; cosa que lo sorprendió bastante al ver que ese preciso día no había clavado ninguno.

Este joven al ver lo que pasaba se dirigió a su padre y le comento lo sucedido, entonces su padre le dijo que por cada día que no perdiera la calma o paciencia quitara un clavo de la cerca, finalmente el joven volvió  con su padre y le dijo que ya había retirado todos los clavos del  cercado. En ese momento su padre le tomo del brazo y le llevo donde estaba la cerca y le dijo: felicidades hijo lograste tu cometido, sin embargo mira como quedo la cerca, ella nunca más volverá a ser como antes, cuando riñes y te enfrentas con alguien, le dices cosas que le lastiman, le maltratan, son heridas que se quedan en lo profundo del alma,  huellas como las que le propinaste a este cercado.

Hijo mío, tu puedes herir a una persona enterrándole un cuchillo y aunque se lo retires siempre quedara la cicatriz de lo que hiciste, aunque te disculpes mil veces esa marca permanecerá para siempre……

Precisamente es lo que nos pasa cuando nos acostumbramos a vivir en disputas con la pareja; gritamos, peleamos, nos enfrentamos y decimos cosas que muchas veces ni sentimos, lo único que importa es ofender de la manera más irracional a nuestra pareja, sin darnos cuenta que la herida mortal nos la estamos haciendo a nosotros mismos; una herida verbal es igual de dañina a una herida física, por eso te animo a que reflexiones sobre cómo está tu relación de pareja en estos momentos, ¿es lo que esperabas, va viento en popa o por el contrario está a punto de naufragar?

Si es así te exhorto a que hagas un alto en el camino y medites sobre lo que está mal en tu relación y/o matrimonio, haz un auto análisis sobre tu comportamiento hacia tu esposo (a), novio(a), pareja y piensa que podrías hacer a favor de tu relación de pareja, como podrías evitar esas conductas destructivas que crean resentimientos tan grandes que van creciendo como una bola de nieve y cuando  menos lo esperes destruye todo a su paso, tristemente para muchos matrimonios hoy día es demasiado tarde, no esperes que sea tu turno, reacciona, ponte la camiseta y lucha por tu relación, todavía estas a tiempo de lograrlo.